viernes, 6 de mayo de 2011

Silencio y palabras

Relacionado con lo anterior: en la medida en que aumentan y se transforman las fuerzas en reemplazo de las flaquezas, aumenta y se transforma el silencio mientras las palabras poco a poco van siendo nada.


He tenido que editar este texto para completarlo. En la noche misma del día en que lo escribí mi mente se llenó de palabras de alegría. Desde los más recónditos rincones de mi familia y mis amigos me llegaron rostros sonrientes y expresiones de amor. Todos estábamos allí en una gran alegría. La palabra recuperada.

5 comentarios:

  1. A mis 61 años, en febrero, he superado un cáncer de pulmón. Una intervención oportuna me dejó un poco "despulmonado". Quizás por eso puedo comulgar con este pensamiento tuyo porque al tiempo que aún me cuesta incluso pasear, me siento mas fuerte que nunca y mas sabio que en enero. Un abrazo.

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  2. Gonzalo8:34 a. m.

    Gracias, Ricard. Así es: estoy aprendiendo a ver pasar el tiempo, como he dicho en mi otro blog. Te repito mis agradecimientos por tu saludo en Facebook. Gonzalo.

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  3. Qué gran verdad encierra ese primer párrafo.

    Un abrazo.

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  4. Gonzalo8:40 a. m.

    Saludos, Pedro.

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  5. Es muy extraño el modo en que jugamos con nuestros silencios;me resulta muy raro que hayamos de "gritarlo" todo y no sepamos de la enorme cualidad explicativa que posee el silencio...
    Un abrazo

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