domingo, 23 de mayo de 2010

En el límite

Hay cosas que solo se entienden cuando te encuentras en una situación-límite, en cualquiera de sus extremos: el de la exaltación o el de la aniquilación, el de la plenitud o el de la desesperanza, el del amor o el de la ausencia... Una situación-límite es aquélla en la que por fuerza debes saltar al vacío. Lo sabe un corredor cuando se enfrenta al "muro", un montañista que se acerca a la cima. Cualquiera de nosotros ante lo indecible, lo incomprensible, lo inabarcable, allí donde lo único que cabe es crear tú mismo tu propio ánimo. Lo hacemos mediante el manejo de nuestras emociones, aquellas disposiciones corporales dinámicas que definen los dominios de acción en que nos movemos. La fatalidad no existe como tampoco el triunfo; todo es emoción manejable... a no ser que prefiramos quedarnos sentados y depender de lo que "nos viene"

4 comentarios:

  1. No puede existir mejor consejo para este amanecer que se abre ni para estos meses donde todo huele a frontera y cambio.

    Crear el poco ánimo, que verdad.

    Con su permiso, como siempre querido amigo, hago mía esta cita y la guardo como un tesoro.

    Un abrazo.

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  2. “allí donde lo único que cabe es crear tú mismo tu propio ánimo. Lo hacemos mediante el manejo de nuestras emociones, aquellas disposiciones corporales dinámicas que definen los dominios de acción en que nos movemos.”
    Gracias Gonzalo por decirlo tan claro. Siempre que te leo me animo, o lo que es lo mismo, decido sobre mis emociones.
    Gracias por estar ahí. Un abrazo

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  3. Gracias por vuestra compañía. Son cosas que me digo a mí mismo cuando me siento acosado por una edad corporal que avanza y a cuyas reglas del juego rehuso someterme.

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  4. El asunto es lo difícilque resulta prever la forma como actuaremos el día en que nos encontremos al límite. Solo llegado el momento lo sabremos, porque cada situación es distinta. Por otra parte, tampoco podemos fiarnos de situaciones anteriores. El ser humano cambia minuto a minuto, con cada nueva experiencia que vie. ¿Cómo llegar a conocernos si estamos en constante cambio?
    Hasta un cobarde pude convertirse en héroe en situaciones extremas... y viceversa.

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