miércoles, 13 de junio de 2007

Cuerpo y Espíritu

Somos nuestro cuerpo y sus emergencias a las que llamamos alma. Pero también experimentamos algo más: una tendencia a trascendernos y trascender nuestra corporalidad, un soplo, un fuego al que llamo – con la antigua tradición de la filokalia – espíritu. Los límites entre uno y otro no son precisos, y la experiencia personal puede ser muy distinta de unos a otros. Sin embargo, me parece que podemos afirmar que nuestra vida, desde la gestación hasta la muerte, se desarrolla en un transcurso que va desde la más plena corporalidad hasta su acabamiento, y que, en este desarrollo se van produciendo formas de vida de mayor presencia del espíritu en la medida en que nuestra edad avanza. Así, el envejecimiento – al que solemos temer – puede ser visto no solamente como el ir dejando atrás habilidades corporales que ya no se manifiestan como antes, sino que también como la paulatina y creciente revelación de formas y capacidades espirituales de ser que – podríamos suponer – logran su plenitud con la muerte corporal. Esta variante y variada relación entre cuerpo y espíritu puede ser alimentada, perfeccionada, llevada a formas más claras y abiertas si la alimentamos con alguna práctica ascética que lleve a nuestro cuerpo a superar sus propios límites. Allí, traspasado ese punto, nuestra conciencia logra una amplitud de onda que revela mundos nuevos, sincronicidades que antes no aparecían, sentidos que antes no otorgábamos. Es ésa la experiencia de ver más allá del sólo mirar. Nuevos horizontes de eventos aparecen en nuestra vida y es ése el punto en que nuestra vida ya no será más lo que hasta entonces era. Una vida nueva, un Mundo Nuevo.

12 comentarios:

  1. realmente si con los años pasados en este planeta no conseguimos aprender todas esas cosas, nuestro existir no ha servido para nada, nos quedamos con las arrugas, el tipo fofo y mas renegonas. un abrazo.

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  2. hola soy yo de nuevo, me ha recordado un articulo del blog de javier, todo está en la mente, habla de la estetica y las arrugas, y hasta un poco del avance espiritual.

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  3. Amigo, tengo muchas esperanzas en mi vejez. Confío en disponer de tiempo para leer clásicos que ahora no puedo porque no tengo tiempo o quizás porque se decantan mejor desde una vida llena de experiencia.

    Quizás abrigue demasiadas esperanzas para esa etapa y existan tareas que pudiera realizar ya. Una cosa sí tengo clara. Serás un referente para mí.

    Saludos.

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  4. Anónimo6:54 p. m.

    que es el espiritu?

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  5. El Espíritu es una fuerza que te habita

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  6. Tengo 81 años vivo solo,soy muy feliz, porque tengo esa fuerza del espíritu, predico en una Iglesia Evangelica, soy tesorero de un grupo de la tercera Edad,estudioso de la Biblia, sueño despierto, mi mente me lleva a lugares que jamás é estado, visualizo hermosos paisajes, que más puedo pedir, gracias mi creador de todo.

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  7. tengo 81 años vivo solo, pertenezco a varias organizaciones,predico,siempre estoy atento a mi conducta, tengo el don de visualizar mentalmente lugares que no estado nunca, por esa fuerza interior que se llama espíritu.

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  8. Gracias, amigo "azulmarino". Tenemos la misma edad y muchas semejanzas, aunque yo ya llevo 55 años casado y con descendencia hasta la cuarta generación... Un saludo.

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  9. Anónimo6:37 p. m.

    auch que vejez

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  10. Anónimo11:33 p. m.

    justo lo que necesitaba, y gracias

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