domingo, 1 de abril de 2007

La sabiduría del Tao: El yoga de la luz

“Formar el alma hasta consolidarla en la unidad.
Regular la respiración hasta hacerla suave como la de un niño.
Purificar la visión interior hasta hacerla inmaculada…”
(TTK X)
“Cuando durante el reposo el espíritu tiene, en ininterrumpida duración, la sensación de una gran alegría, como si estuviera borracho o recién bañado, éste es un signo de que el principio luminoso es armónico en el cuerpo íntegro; ahí comienza a despuntar la Flor de Oro. Cuando luego, más adelante, todas las aberturas están quietas y la Luna de plata está en el medio del Cielo y tiene uno el sentimiento de que esta gran Tierra es un mundo de Luz y lucidez, éste es un signo de que el cuerpo del corazón se abre a la claridad. Éste es un signo de que la Flor de Oro se abre”
(El Maestro Lü Dsu en El Secreto de la Flor de Oro)

3 comentarios:

  1. Preciosas ambas citas. Me gusta la identificación de respiración armónica con la de un niño, un ser no cargado aún de ansias, prejuicios ni estrés.

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  2. La respiración de un niño al dormir... o la de un gato :) ¿te has dado cuenta de su placidez?

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  3. Como no. Es bellísimo. Es relajación pura.

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