viernes, 8 de diciembre de 2006

Pensamiento complejo

Una de las propuestas más completa con que contamos hoy en gnoseología para decir la realidad que se nos revela en nuestros procesos cognoscitivos es la elaborada larga y cabalmente por Edgar Morin bajo la denominación de “pensamiento complejo”. En su Introducción General a La Méthode, Morin indica su camino metodológico en los siguientes términos:

1. El paradigma clásico del conocer es insuficiente. Nuestros conocimientos suelen ocultar lo que es vital conocer. Esto nos coloca ante la enorme amplitud enciclopédica del conocer y su abisal profundidad. Detrás de un principio de explicación adecuado, que ha de ser necesariamente complejo, se descubre una teoría de la auto-organización que va desde las ciencias de la naturaleza hasta las sociales, en relación de ida y regreso una y otra vez iterada.
2. Lo que se nos enseña habitualmente en la Universidad es a renunciar a esta complejidad, acudiendo a las simplificaciones propias de las diferentes disciplinas.
3. Pero es imposible renunciar a esta tarea imposible.
4. En respuesta, el autor no se propone ni una teoría unitaria ni un conocimiento general. Hemos de partir desde la ignorancia, la incertidumbre, la confusión. Pero con una conciencia nueva de esa ignorancia, incertidumbre y confusión. La incertidumbre se hace así metódica: la duda sobre la duda da a la duda una nueva dimensión, la de la reflexividad (en su sentido etimológico de re-flexión)
5. Este punto de partida, inconcebible desde una concepción clásica de las ciencias, se hace concebible, razonable y necesario a la luz de un nuevo principio que habrá ayudado a constituir, precisamente porque no tiene temor de parecer irrisorio e insensato.
6. Las grandes imposibilidades a que nos enfrentamos en esta empresa son:
- La imposibilidad lógica (se crea un círculo vicioso al dudar de la duda)
- La imposibilidad (física) del saber enciclopédico en el sentido tradicional
- La imposibilidad dada por la omnipresencia de un principio desorganizador y la ausencia de otro nuevo que organice el conocimiento.
En respuesta, podemos ir del círculo vicioso al círculo virtuoso: conservar la circularidad es asociar dos proposiciones tenidas por verdaderas aisladamente , pero que al estar en contacto se niegan una a la otra, de modo que aparezcan dos caras de una verdad compleja. Conservar la circularidad es abrir la posibilidad de un conocimiento reflexivo sobre él mismo. Aparece aquí la verdad principal: la relación de interdependencia. Podemos transformar los círculos viciosos en virtuosos al hacernos reflexivos y generadores de un pensamiento complejo.
7. Desde esta perspectiva, el problema insuperable del enciclopedismo cambia de cara, ya que cambian los términos del problema. El término “enciclopedia” ya no debe ser entendido en un sentido acumulativo, sino que en su sentido original y etimológico de “egkúklios paidéia”: un aprendizaje que ordena el conocimiento en ciclos; ahora se trata de en-ciclo-pedia: aprender a articular los puntos de vista disjuntos del conocer en ciclos activos.
8. Esto nos plantea la necesidad de reaprender a aprender: transformar el círculo vicioso en circuito productivo. Este movimiento enciclante es inseparable de un principio organizador del conocimiento que asocie a la descripción del objeto la descripción de la descripción (y la decriptación del descriptor) y que dé tanta fuerza a la articulación y la integración como a la distinción y la oposición. Hemos de reorganizar nuestro sistema mental para aprender a aprender.
9. El método consiste en aprender a aprender. Para ello no hay que ceder a los modos fundamentales del pensamiento simplificante:
- Idealizar: creer que la realidad se resume en la idea, que solo lo inteligible es real.
- Racionalizar: encerrar la realidad en el orden y la coherencia de un sistema, prohibiéndole todo desborde fuera del sistema.
- Normalizar: eliminar lo extraño, lo irreductible, el misterio. “Caminante, no hay camino: se hace camino al andar”.
10. Una puesta en ciclos del conocimiento en los dos sentidos de la espiral: centrípeto, hacia la individuación, y centrífugo, hacia la universalización. El trabajo parte de una pregunta, de un cuestionamiento. Sigue en una reorganización conceptual y teórica en cadena que desemboca en un método que debe hacer posible un camino de pensamiento y acción que devuelva sus partes a lo mutilado, articule lo separado, piense lo que está oculto.
11. El único conocimiento que vale es el que se alimenta de incertidumbre; el único pensamiento que vive es el que se mantiene a la temperatura de su propia destrucción.
Es el “Espíritu del Valle” (Tao-Te-King VI) que recibe todas las aguas que hacia él confluyen.

En términos de método de trabajo un “enfoque de pensamiento complejo” toma en cuenta los siguientes elementos:
1. Un universo (y cada una de sus partes) es una red, esto es, una trama de nodos autopoiéticos.
2. Un universo (y cada una de sus partes) es un holograma, esto es, el todo está presente en cada parte.
3. Una descripción de un universo (y de cada una de sus partes) exige un enfoque en-ciclo-pédico, esto es, una “pedagogía en ciclos” que englobe los términos de las descripciones en espiral, en sentidos centrífugo y centrípeto, o “bucles recursivos”.
4. Una descripción de un universo (y de cada una de sus partes) exige que la autopoiesis de cada evento o nodo sea dicha en relación con su auto-eco-organización, que dice autonomía/dependencia.
5. La auto-eco-organización de un universo (y de cada una de sus partes) debe ser descrita de un modo dialógico entre las diferentes formas de afirmación/negación.
6. Toda descripción de un universo (y de cada una de sus partes) debe apuntar a despertar al cognoscente a la totalidad de su conocimiento.

Bibliografía
Morin, E. (1977). La méthode. 1. La nature de la nature. Paris, Seuil.
Morin, E. (1980). La méthode. 2. La vie de la vie. Paris, Seuil.
Morin, E. (1986). La méthode. 3. La connaissance de la connaissance. Paris, Seuil.
Morin, E. (1991). La méthode. 4. Les idées. Leur habitat, leur vie, leurs mœurs, leur organisation. Paris, Seuil.
Morin, E. (1999). Les sept savoirs nécessaires à l'éducation du futur. Paris, UNESCO.
Morin, E. (2001). La méthode. 5. L'humanité de l'humanité. L'identité humaine. Paris, Seuil.
Morin, E., Motta, R., Ciurana, E-R. (2003). Éduquer pour l’ère planétaire. La pensée complexe comme Méthode d’apprentissage dans l’erreur et l’incertitude humaines. Paris, Balland.
Morin, E. (2004). La méthode. 6. Éthique. Paris, Seuil

2 comentarios:

  1. Magnífico Gonzalo y muy bien expresado y articulado. En realidad lo que está haciendo es elaborar un nuevo enfoque metodológico, ¿verdad?

    Este post me lo imprimo y guardo para deleitarme más con él.
    Saludos.

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  2. Gracias, Goathemala. Tienes razón: me ocupo en construir métodos (esto es: "metá odós", "camino a través de" o "más allá de") que permitan acceder a toda la riqueza y complejidad de lo real: ya hiciste ver eso en tu reciente postal en tu blog. Saludos. Gonzalo.

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