jueves, 18 de enero de 2007

Clases sociales

En la pecera de un nieto hay dos peces rojos y dorados, grandes, llenos de luz, que se mueven todo el día; el nieto los alimenta. En el fondo de la pecera hay otros dos, chicos, feos, color barro, que hacen la limpieza y se alimentan de los desechos que los otros producen.

4 comentarios:

  1. Ja! me encantó la metáfora y me llegó. ¿Sabe lo qué más me gusta aún? La etiqueta: Vida.

    Saludos.

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  2. ¿Será que la vida está organizada así? Recuerdo años atrás, en la época del socialismo en Chile, el Quilapayún cantaba algo que terminaba: "... que los pobres coman pan, y los ricos mierda, mierda..." Siempre me pregunté por qué dar vuelta la tortilla: siempre he estado por que todos comamos pan. Gonzalo.

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  3. Dudo que entre los peces existan clases sociales. En el caso que describes, yo solamente veo una especie de cooperación entre ambas especies de peces. Sin los que limpian, los otros pronto morirían en una pecera contaminada (asumiendo, claro, la no intervención humana) y sin lo que los otros dejan de sus alimentos y escretan no vivirían los limpiadores. En el océano no hay mucho eso de arriba y abajo, sino simples niveles de flotabilidad, y posiciciones dentro de la cadena alimenticia..

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  4. No te lo creas, amigo guardafaro. Me lo conversó un pez que estudia a Gramsci. Dice que los peces de abajo carecen de sentido de clase, y que su papel (el de él, como intelectual) es despertárselo. Gonzalo

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