viernes, 9 de marzo de 2007

Estados de flujo

Hace un tiempo atrás coloqué un postal con un texto de Csikszentmihalyi sobre la felicidad; lo encuentran eligiendo las etiquetas “Felicidad” o “Flujo”, que es la palabra que este psicólogo emplea para designar los estados de experiencia óptima, que dicen mucha relación con los procesos de envejecimiento que hemos comentado en el postal anterior a éste. La primera característica del logro de estos estados es la de un orden en la conciencia. Esto sucede cuando la energía síquica, la atención, se encuentra invertida en logros desafiantes pero realistas en términos de las habilidades y la preparación que se tienen. La búsqueda de un objetivo de este tipo pone orden en la conciencia ya que la persona debe concentrar su atención en la tarea que tiene entre manos y dejar de lado todo lo demás. Así, los estados de flujo dependen de dos situaciones: la búsqueda del logro de un objetivo que nos lleva más allá de nuestros límites, y la adquisición de las necesarias capacidades para lograrlos. Se genera, así, un proceso que no acaba, definido por un ir continuamente traspasando los propios límites y logrando nuevas capacidades. El resultado de este proceso es una persona proyectada hacia horizontes siempre nuevos.
La figura que sigue ilustra la relación entre desafío y capacidad en el logro de estados de flujo:




En una situación dada, los estados de flujo se producen cuando existe un relativo equilibrio entre desafío y capacidad (A1 y A4). Si el desafío supera la capacidad (A3) se produce ansiedad; lo que la persona debe hacer, en este caso, es aumentar su capacidad por medio del entrenamiento. Al contrario, si existe una capacidad mayor que el desafío, sobreviene el aburrimiento (A2); para que esto no suceda y lograr un estado de flujo, la persona habrá de aumentar su desafío.
Sin embargo, las situaciones A1 y A4 no son estables. Si la persona continúa ejercitándose, su capacidad aumentará, y deberá plantearse nuevos desafíos para lograr superiores estados de flujo. Es ésta, entonces, una situación dinámica. Uno no puede gozar la misma situación por períodos largos. Sin embargo, sería una falacia creer que es ésta una situación mecánica. Lo que cuenta no son los desafíos y las capacidades en sí, sino que la percepción que la persona tiene de los mismos. Alguien puede estar consciente de sus desafíos y capacidades en un área específica, por ejemplo, en tocar un instrumento, pero no en otras, como podrían ser sus posibilidades como escritor. Cómo nos sentimos en cada momento de una experiencia de flujo está muy influido por nuestro mecanismo cognoscitivo, por las descripciones que nos hacemos de nosotros mismos.

3 comentarios:

  1. Muy interesante, Gonzalo. Descubrirnos a nosotros mismos es develar en parte el misterio del universo. Potenciarnos es aún mejor: Nos otorga esa experiencia de felicidad en el aquí y ahora, antes de que la muerte nos separe.
    Gracias por informarnos de tan interesantes materias.
    Un abrazo.

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  2. ...De este mundo tal cual como lo conocemos...

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  3. Así es: de este mundo, tal como cada cual se lo revela...

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