domingo, 18 de marzo de 2007

Libertad

La libertad es la única fuerza que conozco

8 comentarios:

  1. Quizás convengas conmigo que esa fuerza se potencia así misma si convive con el amor.

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  2. Convengo. No podría amar si no fuera libre de mi importancia personal.

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  3. Por ser esa fuerza es tan temida...y de ahí una continua tendencia a reducirla a encauzarla a ningunearla.Solo en libertad y desde la libertad es posible la acción humana...
    pd.convengo también en la importancia del amor...
    un fuerte abrazo

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  4. Límites de la libertad: ¿podemos zafarnos del dolor de los otros, de los más cercanos?

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  5. siempre nos han dicho o enseñado que el primer límite a la libertad está en la libertad del otro.Sencillo si no contamos con que normalmente no se alcanza a entender el concepto de alteridad sino que todo lo referimos a nosotros mismos,a uno mismo.
    Referido a lo que usted dice,más que el dolor de los otros es nuestra propia conciencia en relación al otro lo que no nos deja actuar,no solo su dolor,su bien, su mal...etc...interactuamos y nos limitamos..pero comenzando en uno mismo...

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  6. Tienes razón: todo se gesta en nuestra propia conciencia, y allí puede ser manejado. ¿Sí?

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  7. En nuestra propia conciencia...mas,si nuestra conciencia es o puede ser límite de nuestra libertad o nuestro actuar,¿quiere ello decir que llevamos ínsito en nuestra conciencia el o los conceptos de bien y mal?Eso a los efectos de no dañar,ni dañarnos...
    (perdón por la pregunta pero últimamente estoy planteándome el bien y el mal,sus conceptos y connotaciones...preparo un post o una pregunta para soltarla en mi blog)
    un fuerte abrazo..

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  8. Digo que todos estos temas tienen que ver con nuestra condición de conocedores. Como tales, nuestra conciencia interactúa con un medio que ella misma distingue como tal, y en esa interacción va revelando eso que llamamos "realidad" en un proceso de nombrar: vamos diciendo, describiendo. Para ello usamos palabras, que se originan en las funciones propias de nuestra conciencia, que tienen un origen cultural y que determinan el horizonte de eventos que podemos distinguir, el que se manifiesta en el vocabulario que usamos. Un ejemplo: he leído que los esquimales poseen una veintena de términos diferentes para decir lo que para nosotros es simplemente "nieve". Esas palabras que usamos tienen condición de "verdad" porque poseen fuerza explicativa con respecto de los contextos a que se refieren, esto es, tienen capacidad para generar acciones efectivas en esos contextos. En el caso de los conceptos de "bien" y de "mal" sucede eso: calificamos algo como bueno o malo de acuerdo con un orden referencial que poseemos como funciones propias de nuestra conciencia, y que se ha generado en nosotros culturalmente. Esos conceptos de "bien" y de "mal" los usamos para delimitar nuestra libertad de acción. Ejemplo: limitamos nuestra libertad de poseer bienes como propios en función del derecho que otros también tienen de poseerlos. Y así para adelante. Será muy interesante comentar en el postal que pongas en tu blog a este propósito. Un abrazo. Gonzalo.

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