“Sin el Espíritu, Dios está lejano, Jesucristo queda en el pasado. El evangelio es como letra muerta, la Iglesia, una simple organización, la autoridad, una dominación, la misión, una propaganda. El culto, una evocación; el actuar cristiano, una moral de esclavos.
Pero con el Espíritu, el cosmos es exaltado y gime hasta que dé a luz el reino. El Cristo resucitado está presente; el evangelio es potencia de vida. La Iglesia significa la unión trinitaria, la autoridad, un servicio liberador; la liturgia, un memorial y una anticipación. El actuar humano es deificado”
(Patriarca Ignacio IV de Antioquía, en Uppsala, 1986)
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jueves, 5 de noviembre de 2009
miércoles, 13 de junio de 2007
Cuerpo y Espíritu
Somos nuestro cuerpo y sus emergencias a las que llamamos alma. Pero también experimentamos algo más: una tendencia a trascendernos y trascender nuestra corporalidad, un soplo, un fuego al que llamo – con la antigua tradición de la filokalia – espíritu. Los límites entre uno y otro no son precisos, y la experiencia personal puede ser muy distinta de unos a otros. Sin embargo, me parece que podemos afirmar que nuestra vida, desde la gestación hasta la muerte, se desarrolla en un transcurso que va desde la más plena corporalidad hasta su acabamiento, y que, en este desarrollo se van produciendo formas de vida de mayor presencia del espíritu en la medida en que nuestra edad avanza. Así, el envejecimiento – al que solemos temer – puede ser visto no solamente como el ir dejando atrás habilidades corporales que ya no se manifiestan como antes, sino que también como la paulatina y creciente revelación de formas y capacidades espirituales de ser que – podríamos suponer – logran su plenitud con la muerte corporal. Esta variante y variada relación entre cuerpo y espíritu puede ser alimentada, perfeccionada, llevada a formas más claras y abiertas si la alimentamos con alguna práctica ascética que lleve a nuestro cuerpo a superar sus propios límites. Allí, traspasado ese punto, nuestra conciencia logra una amplitud de onda que revela mundos nuevos, sincronicidades que antes no aparecían, sentidos que antes no otorgábamos. Es ésa la experiencia de ver más allá del sólo mirar. Nuevos horizontes de eventos aparecen en nuestra vida y es ése el punto en que nuestra vida ya no será más lo que hasta entonces era. Una vida nueva, un Mundo Nuevo.
martes, 12 de junio de 2007
Descansar
"Estoy cansado de tanta meditación y tanto dale que dale con la vida espiritual" - dijo el discípulo al maestro - "voy a tomarme unas vacaciones"
"Tienes toda la razón" - contestó el maestro - "y no olvides de hacer descansar también tus pulmones: mira que eso de estar bombeando todo el tiempo debe resultarles tremendamente cansador"
"Tienes toda la razón" - contestó el maestro - "y no olvides de hacer descansar también tus pulmones: mira que eso de estar bombeando todo el tiempo debe resultarles tremendamente cansador"
domingo, 27 de mayo de 2007
Pentecostés
Espíritu, Soplo, Llama. Lo que da vida a la vida. El Fuego Interior. La Fuerza que nos impulsa. La Conciencia en su máxima expresión de interiorización y expansión.
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