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miércoles, 17 de marzo de 2010
Noosfera
El enlace que he colocado en el título os lleva al proyecto Noosfera de la Universidad de Princeton que muestra en acción precisamente eso: la noosfera de que nos habla Teilhard de Chardin. Os va a gustar.
jueves, 30 de noviembre de 2006
Teilhard de Chardin hoy
El antropólogo, filósofo y teólogo Pierre Teilhard de Chardin (1881-1955), uno de los descubridores del “hombre de Pekín”, dejó una vastísima obra escrita que se adelantó a su tiempo. En esa época, su influencia se vio limitada por la incomprensión de sus superiores eclesiásticos que abusaron de su voto de obediencia, le prohibieron integrarse a la Academia Francesa y lo expatriaron a Nueva York.
Es una visión grandiosa de la evolución de la materia hacia la vida y la hominización a través de un proceso de complejización creciente de la conciencia que se centra sobre sí misma. El hombre aparece así como la flecha de la evolución en un ascenso hacia un “Punto Omega” que constituye el llamado y fin último de toda la materia hecha conciencia y vida. No es éste el lugar para exponer esta visión. Remito a la obra misma de Teilhard y a sus comentaristas. Lo que me interesa ahora es sugerir a los lectores un examen de la propuesta de un grupo de físicos (especialmente norteamericanos), que, sin decirse sus seguidores, plantean en términos teilhardianos la evolución y destino del universo.
La teoría del Punto Omega en la cosmología científica de Frank Tipler parte de tres presupuestos:
1. El principio antrópico final, esto es, que la vida y la vida inteligente no son solamente necesarias dentro de nuestro universo, sino que no desaparecerán luego de ésta su primera emergencia. Están destinadas a abarcar y dominar todo el universo. La flecha del universo es la vida, la conciencia y la humanización en su grado máximo.
2. La expansión del universo no continuará indefinidamente sino que entrará en una fase de contracción, debido a la gravitación, hasta un colapso de la materia y un punto final de la historia del universo, un Punto Omega.
3. La energía en el universo es ilimitada. Por consiguiente ese colapso final del universo no es un estado de máxima entropía, sino que de máximo procesamiento de información, un estado de vida eterna. La vida es esencialmente acumulación de información. En su camino hacia el Punto Omega la vida abarcará y dominará la totalidad del universo material. El Punto Omega mismo será un lugar de máxima acumulación de información, a la vez inmanente y trascendente con relación a cada punto en el espacio-tiempo. Sus propiedades serán de personalidad, omnipresencia, omniciencia, omnipotencia y eternidad: las propiedades de Dios. Estas propiedades del Punto Omega muestran su capacidad de crear la totalidad del universo.
A esta altura de la argumentación se revierte la perspectiva de tiempo propuesta por Tipler. Dios, en su capacidad como futuro final del universo es realmente su creador, que pone a sus creaturas en comunión consigo mismo a través de la historia del universo. Mientras que nosotros actuamos desde nuestro presente hacia el futuro, porque miramos un futuro fuera de nosotros mismos, Dios, que es él mismo el futuro absoluto, da a sus creaturas una existencia que precede el futuro y que se mueve hacia él. Esta comunión con Dios eterno significa una transformación de nuestra actual forma de existencia: una resurrección, y una escatología del amor.
Todo esto, desde el punto de vista de la física. Según Tipler y los demás matemáticos y físicos que proponen esta forma de interpretar los datos cosmológicos, cualquier físico podría llegar a las mismas conclusiones, siempre que se atreva.
Vale la pena mirar por ese lado.
Bibliografía
Smulders. P. (1965) A visāo de Teilhard de Chardin. Petrópolis, Vozes
Theilhard de Chardin, P. (1955 a 1957) Œuvres. Paris, Seuil, 4 vols.
Tipler, F. and John Barrow (1988). The anthropic cosmological principle, New York, Oxford University Press
Tipler, F. (1995). The physics of inmortality: modern cosmology, God, and the resurrection of the dead, New York, Anchor Books. Ver más referencias en: http://www.aleph.se/Trans/Global/Omega
Es una visión grandiosa de la evolución de la materia hacia la vida y la hominización a través de un proceso de complejización creciente de la conciencia que se centra sobre sí misma. El hombre aparece así como la flecha de la evolución en un ascenso hacia un “Punto Omega” que constituye el llamado y fin último de toda la materia hecha conciencia y vida. No es éste el lugar para exponer esta visión. Remito a la obra misma de Teilhard y a sus comentaristas. Lo que me interesa ahora es sugerir a los lectores un examen de la propuesta de un grupo de físicos (especialmente norteamericanos), que, sin decirse sus seguidores, plantean en términos teilhardianos la evolución y destino del universo.
La teoría del Punto Omega en la cosmología científica de Frank Tipler parte de tres presupuestos:
1. El principio antrópico final, esto es, que la vida y la vida inteligente no son solamente necesarias dentro de nuestro universo, sino que no desaparecerán luego de ésta su primera emergencia. Están destinadas a abarcar y dominar todo el universo. La flecha del universo es la vida, la conciencia y la humanización en su grado máximo.
2. La expansión del universo no continuará indefinidamente sino que entrará en una fase de contracción, debido a la gravitación, hasta un colapso de la materia y un punto final de la historia del universo, un Punto Omega.
3. La energía en el universo es ilimitada. Por consiguiente ese colapso final del universo no es un estado de máxima entropía, sino que de máximo procesamiento de información, un estado de vida eterna. La vida es esencialmente acumulación de información. En su camino hacia el Punto Omega la vida abarcará y dominará la totalidad del universo material. El Punto Omega mismo será un lugar de máxima acumulación de información, a la vez inmanente y trascendente con relación a cada punto en el espacio-tiempo. Sus propiedades serán de personalidad, omnipresencia, omniciencia, omnipotencia y eternidad: las propiedades de Dios. Estas propiedades del Punto Omega muestran su capacidad de crear la totalidad del universo.
A esta altura de la argumentación se revierte la perspectiva de tiempo propuesta por Tipler. Dios, en su capacidad como futuro final del universo es realmente su creador, que pone a sus creaturas en comunión consigo mismo a través de la historia del universo. Mientras que nosotros actuamos desde nuestro presente hacia el futuro, porque miramos un futuro fuera de nosotros mismos, Dios, que es él mismo el futuro absoluto, da a sus creaturas una existencia que precede el futuro y que se mueve hacia él. Esta comunión con Dios eterno significa una transformación de nuestra actual forma de existencia: una resurrección, y una escatología del amor.
Todo esto, desde el punto de vista de la física. Según Tipler y los demás matemáticos y físicos que proponen esta forma de interpretar los datos cosmológicos, cualquier físico podría llegar a las mismas conclusiones, siempre que se atreva.
Vale la pena mirar por ese lado.
Bibliografía
Smulders. P. (1965) A visāo de Teilhard de Chardin. Petrópolis, Vozes
Theilhard de Chardin, P. (1955 a 1957) Œuvres. Paris, Seuil, 4 vols.
Tipler, F. and John Barrow (1988). The anthropic cosmological principle, New York, Oxford University Press
Tipler, F. (1995). The physics of inmortality: modern cosmology, God, and the resurrection of the dead, New York, Anchor Books. Ver más referencias en: http://www.aleph.se/Trans/Global/Omega
viernes, 7 de abril de 2006
Noosfera
Dentro de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Princeton se han originado hace ya años varios proyectos de investigación en relación con la conciencia humana. Por ejemplo: el programa PEAR, que estudia la relación hombre-máquina y la percepción remota; el programa Conciencia Global, dedicado al estudio de la coherencia y resonancia en el mundo, que Pierre Teilhard de Chardin llamó "noosfera". En el nexo que he colocado arriba podrán ver varias representaciones gráficas en continua actualización que algo dicen sobre eso. Un hermoso ejemplo de esfuerzo a la vez científico y poético acerca de los márgenes - mucho más amplios de lo que imaginamos - de nuestra conciencia y lo que entendemos por "realidad". Les recomiendo también el libro del decano emérito Robert J. Jahn con Brenda J. Dunne "Margins of Reality. The role of consiousness in the physical world", New York, Harcourt Brace, 1987.
viernes, 25 de noviembre de 2005
Noosfera
Vean este vínculo del "Global Consciousness Project" de la Universidad de Princeton. Estudia la "noosfera" de que nos ha hablado Teilhard de Chardin, entendida como relaciones entre la conciencia y el medio ambiente.
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