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jueves, 15 de mayo de 2008
Oración
Escribo esto luego de una breve conversación por messenger con nuestra amiga Marlu. A propósito de lo que hablábamos le mencioné la oración. Y me pregunto ¿porqué nunca la he mencionado aquí? Orar y el poder de la oración se desprende naturalmente de todo lo que digo en mis blogs: silencio, dos mundos, Mundo Nuevo, dimensiones que van más allá de lo que miramos, que apuntan al ver. Si todo eso vale (y creo que sí), nos encontramos unidos en una trama universal: "campo cero", "campo akásico", "orden implícito", "orden plegado"... poco importan las etiquetas. Si tomamos conciencia de esa pertenencia, podemos influir unos en otros, en los acontecimientos, en lo que sucede. Y vienen los resultados. No lo duden: oremos.
viernes, 15 de diciembre de 2006
Lógica difusa
Mi postal anterior acerca de un "orden plegado" apunta a la necesidad de una racionalidad diferente de aquélla a la que estamos acostumbrados, como bien se ha dicho en los comentarios. Desde una lógica binaria (si/no) o "de tercero excluído" no es posible abarcar una visión hologramática de lo real; requerimos un acercamiento dialógico o "de tercero incluido", en el que los márgenes entre lo uno y lo otro se hacen difusos. No es algo del otro mundo: lo difuso está siempre presente en nuestra vida; ¿cuándo comienza la vejez? ¿qué signfica ser alto o bajo de estatura? la amistad, el amor, la poesía... todo lo mejor de lo nuestro se mueve en zonas de contornos difusos, en las que aún no termina lo primero cuando ya comienza lo que viene. En el curso de la Universidad de Málaga cuyo nexo he colocado en el título de este postal encontrarán una buena introducción a la lógica difusa.
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jueves, 14 de diciembre de 2006
Orden plegado
David Bohm ofrece una perspectiva de análisis que abre nuevos campos de investigación y de respuestas a las preguntas que nos hacemos sobre hechos de conciencia aparentemente inexplicables, acerca de los cuales hemos estado conversando hace algunos días: coincidencias significativas, experiencias que se nos muestran como duplicadas o ya vividas, un fondo de realidad que se nos muestra con mayor o menor claridad más allá de las percepciones habituales. Propone que bajo la esfera de cosas y acontecimientos separados se halla una esfera implicada de totalidad indivisa, y que este todo implicado está simultáneamente disponible para cada parte implicada. Un “orden plegado” o “im-plicado”, esto es, plegado sobre sí mismo del que nuestra conciencia ordinaria nos muestra solamente eventos que parecen aislados o “ex-plicados”, “des-doblados” cuando de hecho no lo están, sino que son manifestaciones de un todo, un “trazado total” u “holograma” que está presente tanto en el todo como en cada una de sus partes. La pregunta que de aquí surge es la de cómo acceder a esa totalidad hologramática, y Bohm mismo responde diciendo que la intuición es una inteligencia que trasciende cualquiera de las energías que podrían definirse en el pensamiento. Una inteligencia activa en el sentido de que transforma directamente la materia. Al ser una inteligencia superior, la intuición es capaz de reorganizar las percepciones para percibir el orden de un modo diferente. La causalidad tradicional a la que nuestra lógica adhiere no es el enfoque apropiado para explicar la complejidad de lo real. Si enlazamos a esta propuesta del orden plegado otras descripciones que han venido surgiendo en ciencias asociadas al campo metadisciplinario de la filosofía del conocimiento, tales como la de las estructuras disipativas (Prigogine), de los campos morfogenéticos (Sheldrake) y de la sincronicidad (Jung) estamos ante herramientas muy poderosas de análisis de nuestros hechos de conciencia extendida.
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