martes, 27 de septiembre de 2011
La fuerza de la edad
Solemos decir el paso de la edad como una pérdida, dados los cambios de orden físico que suelen producirse, sin darnos cuenta de que tal proceso es de una espiritualización creciente de lo corporal, hasta su definitiva transformación energética. Saludos a quienes han estado comentando mi otro postal sobre este tema.
lunes, 1 de agosto de 2011
La fuerza de la edad
Paso largamente los ochenta y siento que mi fuerza crece, se transforma, me lanza más allá de mí mismo...¿Será el morir una suerte de implosión energética?
viernes, 6 de mayo de 2011
Silencio y palabras
Relacionado con lo anterior: en la medida en que aumentan y se transforman las fuerzas en reemplazo de las flaquezas, aumenta y se transforma el silencio mientras las palabras poco a poco van siendo nada.
He tenido que editar este texto para completarlo. En la noche misma del día en que lo escribí mi mente se llenó de palabras de alegría. Desde los más recónditos rincones de mi familia y mis amigos me llegaron rostros sonrientes y expresiones de amor. Todos estábamos allí en una gran alegría. La palabra recuperada.
He tenido que editar este texto para completarlo. En la noche misma del día en que lo escribí mi mente se llenó de palabras de alegría. Desde los más recónditos rincones de mi familia y mis amigos me llegaron rostros sonrientes y expresiones de amor. Todos estábamos allí en una gran alegría. La palabra recuperada.
miércoles, 27 de abril de 2011
Fuerza y flaqueza
Acercándome a los 81 estoy dándome cuenta de que con la edad no se acumula flaqueza sino que fuerza. La flaqueza es de signo negativo, ausencia de algo, pérdida; no es acumulable: simplemente desaparece. La fuerza sí que se acumula, se suma, aumenta y se transforma, cambia sus dimensiones, se hace cada vez más básica y fundante.
sábado, 16 de abril de 2011
Jesús de Nazaret
La semana que viene los cristianos recordamos la muerte y resurrección de Jesús de Nazaret. Su muerte es un hecho histórico: Jesús murió crucificado en una cantera en las afueras de Jerusalén el viernes 7 de abril del año 30, cuando tenía entre 34 y 36 años. Una muerte horrorosa, abandonado por todos. Su resurrección no es un hecho histórico y nada tiene que ver con un sepulcro vacío. Es un hecho de fe: los cristianos aceptamos los testimonios de los discípulos de Jesús que - después de haberlo abandonado - regresan a Jerusalén a los pocos días, proclamando experiencias de encuentros con Jesús vivo. Estos testimonios sí que pueden ser recogidos históricamente y en ellos basamos nuestra fe: la fe es aceptación de un testimonio. A partir de ella comienzan, ya desde muy temprano, a formarse comunidades ("iglesias") que se preguntan por Jesús y acomodamos a sus enseñanzas nuestras vidas y la esperanza de nuestra propia resurrección. Eso es la fe cristiana: todo lo demás sobra.
Recomiendo el libro del teólogo vasco José Antonio Pagola, Jesús. Aproximación histórica, Madrid, PPC, 2007.
Recomiendo el libro del teólogo vasco José Antonio Pagola, Jesús. Aproximación histórica, Madrid, PPC, 2007.
jueves, 24 de marzo de 2011
Juventud
La juventud no es un período de la vida sino que un dominio de acción definido emocionalmente.
lunes, 7 de marzo de 2011
Edad
Pedro me ha dado una clave para vivir la edad: sé lo que es ser joven porque ya he cumplido los 20 cuatro veces...
viernes, 21 de enero de 2011
miércoles, 12 de enero de 2011
Autopoiesis
Somos autopoiéticos en y por nuestra conciencia. "El hombre es la medida de todas las cosas" (Protágoras)
viernes, 31 de diciembre de 2010
Vida
Pasas tu vida buscando, entendiendo y tratando de ver... y cuando esto sucede, lo único que te falta es dar el salto...
Conciencia y libertad
Somos conciencia, no los productos de nuestra conciencia. Emociones y lenguajes nos esclavizan. Más allá, la meditación nos pone en estados de conciencia pura, de libertad. Allí, todo es todo.
jueves, 30 de diciembre de 2010
domingo, 19 de diciembre de 2010
miércoles, 20 de octubre de 2010
jueves, 26 de agosto de 2010
En el límite
Otra dimensión límite: la de los mineros chilenos encerrados en un túnel a 700 metros de profundidad probablemente por cuatro meses (tiempo estimado de demora de su rescate)... y yo o tú con nuestras cosillas de cada día... metanoeite! nos dice Juan: cambien su mente...!
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